Estas modificaciones, según la cultura maya, son sagradas, bellas y adecuadas al grupo social de los guerreros. La imagen pertenece a la película “Apocalypto”, de Mel Gibson, vista en clase.
La cultura: Asi mismo como en las civilizaciones antiguas se apostaba por un culto establecido a ciertas tradiciones, a esto se le dio el nombre de “cultura”, el amor por el cultivo, el culto del espíritu.
La cultura que una sociedad posee, es un auténtico factor determinante para el modelo de vida que lleven sus habitantes, aunque con el progreso de la globalización esto se ha ido generalizando y las tradiciones impuestas por la cultura de un determinado lugar se han suavizado, reducido o incluso eliminado. La cultura está formada por la religión, la historia, y todos los campos artísticos que una sociedad ha desarrollado. La cultura tiene el poder de determinar los cánones de belleza, las reglas sociales, incluso la creencia espiritual de las personas, lo que le da un poder y una relevancia importantes en cualquier agrupación social. La cultura es la base del progreso y del avance de una sociedad, sin embargo, los modelos impuestos por una cultura pueden llegar a quedarse estancados y llegar a resultar contraproducentes.
En Europa o América el cánon de belleza es el de la mujer delgada. Tanto se ha tomado en serio este factor cultural que ha llegado a extremos como pueden ser neurosis como la anorexia o la bulimia y otros trastornos alimenticios.
En definitiva, la cultura, al ser algo generado por la interacción humana, ergo, algo humano, se convierte en algo dual e imperfecto, en una moneda con dos caras. La dualidad, siempre la dualidad humana.
El ser humano es un animal social. Dejando ligeramente eso a un lado, el ser humano posee la capacidad de interaccionar con el medio en el que vive a través de sus sentidos, es capaz de interactuar, de interrelacionarse con una serie de condiciones para su supervivencia. El ser humano, como cualquier especie natural, tiene de serie en su ADN el poder de la adaptabilidad al medio. ¿Y esto, qué quiere decir?
Básicamente lo que pretendo es introducir el concepto de que un ser humano actúa, está “configurado”, según las condiciones del medio en el que se mueve, ya que debe relacionarse con él para la obtención de intereses. Teniendo eso como concepto primario, si encima añadimos el segundo factor, que es el social, nos estalla una piñata de ideas en la cara.
El ser humano también posee la segunda característica de comportamiendo biológico indispensable: la tendencia a agruparse. Esta tendencia se manifestó desde la formación de pequeños clanes en la prehistoria hasta el crecimiento de enormes civilizaciones como pudo ser la Egipcia o la Mesopotámica. La…agrupación de seres humanos da lugar a la creación de jerarquías, es decir roles que varían según la función que cada uno desempeñe para con esa agrupación social o según el poder que posea cada uno, vomitando las pirámides sociales.
La pirámide estamental medieval. Por tercer estado se deduce a todos aquellos que por nacimiento, por cuestión de azar, aterrizaban en el grupo al que le tocaba pringar y trabajar para los estamentos superiores. Además, era un modelo social impermeable, uno no podía pasar de un estamento a otro.
Cotilleando por algunos blogs, he leído que hay quien opina que muchas veces esta organización natural provoca que muchas personas estén encasilladas en roles que no les corresponden o que ellos no desean, a lo que yo respondo que eso es relativo. ¿Qué hay de la clásica cita de “Alguien tiene que hacerlo”? ¡Es la lacra de toda organización, siempre habrá un inconveniente, una desventaja, no hay ningún modelo social perfecto!
¿La razón? Tenemos el vivo ejemplo del socialismo. La igualdad establecida en absolutamente todos los grupos sociales hace que salgan situaciones como que un médico cobre exactamente lo mismo que un fontanero habiendo dedicado toda una mitad de su vida a estudiar como un poseso. En todo modelo siempre hay un defecto, todo aquello que es ideado por el ser humano, inclusive él mismo, es imperfecto, es dual. Quizá por eso somos tan maravillosos.
Pero bueno, no me iré por las ramas. El tema central se encuentra en que esa adaptabilidad al medio, esa interacción con la sociedad, puede hacer que algunos factores, tales como el comportamiento para con las relaciones sociales, la orientación sexual, hasta el carácter, se vean condicionados por las pautas y normas que nos enseñan nada más somos conscientes de que vivimos, de que somos.
Salvo algunos instintos animales básicos, si no nos enseñaran una serie de reglas sociales predeterminadas, no tendríamos ni distinción del bien y el mal, ni de lo que es moral o inmoral, ni siquiera si debemos de callarnos en un ascensor o entablar conversación con la persona que tenemos a nuestro lado.
La regla FUNDAMENTAL que se pone en práctica mientras uno sube en un ascensor es de no decir ni una palabra. Cuando uno comienza a hablar del tiempo o entabla conversación si va acompañado de un conocido está incumpliendo la regla del ascensor, por lo que automáticamente vamos a sentirnos incómodos.
En resumen: Nuestras actitudes vienen dadas por todo aquello que nos transmiten y que nos enseñan, por lo que pienso que uno debe tener cuidado y contemplar desde el principio, todas esas directrices como algo casi opcional. Pienso que es la única forma de librarse de La Maldición del Condicionamiento Social.
¡Hola! ¿Echabáis de menos mi verborrea? Pues vuelvo para dar más con el motivo del inicio de una siniestra 2ª Evaluación.
La temática de este trimestre se basa especialmente en la relación del ser humano con el medio en el que se le ubica, especialmente tratándose de su convivencia en sociedad.
Espero que disfrutéis de mis chorradas académicas. ¡Pintaos los labios y leed a Nabokov!
No me extenderé demasiado en esta cuestión puesto que ya tengo mi respuesta, y aunque subjetiva, es completamente escéptica: La vida no tiene sentido ninguno.
Durante siglos, el ser humano ha estado devanándose los sesos en busca de una respuesta frente a la cuestionabilidad del sentido de la vida, a nivel trascendental y universal.
Escultura de “El Pensador”, de Auguste Rodin
Se comentó en clase ” El sentido de la vida, por supuesto, es la felicidad”, ” La vida tiene el sentido que uno quiera darle”. Discrepo de la primera y coincido con la segunda. Uno no puede afirmar que la felicidad es el sentido primordial de la vida, puesto que no todos lo consideran así. La vida humana en sí misma no tiene sentido. Es un ciclo biológico como podría ser el de cualquier otro animal terrestre. Que nosotros seamos la especie dominante no nos otorga ninguna otra excepción que no sea la inteligencia para ocupar ese rol en los niveles de organización de los seres vivos.
Al igual que tampoco creo que haya un Dios, tampoco creo que haya un destino, ni que haya alguna razón concreta para que estemos aquí. Somos un punto, una chispa, podríamso decir incluso que un accidente del propio cosmos. Naceremos, viviremos y desapareceremos, no tiene más complicación.
La vida no tiene sentido en el nivel trascendental, y en el nivel humano…tampoco creo que lo tenga. Ni siquiera pienso que estemos determinados para cumplir unos objetivos y misiones durante nuestra vida “a nivel humano” salvo los que nos pongamos nosotros mismos.
Las personas tienden a basar el significado de sus vidas en la búsqueda continua de la felicidad. Esto hace que interpreten la felicidad como el arraigo a los bienes materiales y a los placeres efímeros, que interpreten el concepto de “estar feliz” como alcanzar un modelo de realización personal que por factores políticos, económicos y sociales – en definitiva, factores humanos- les han dado como icono de a lo que pueden aspirar en su tiempo de vida.
Durante los años noventa, al menos un 10 % de la población masculina de los países desarrollados asistió a un psicólogo o psiquiatra con la siguiente cuestión: ” He estudiado, tengo un trabajo asegurado, me he casado, tengo hijos, una casa, un coche, lo tengo todo. Dígame, doctor, ¿y ahora qué?”
Protagonizada por Will Smith. Ejemplificación de la quimera que supone el buscarle un sentido a la vida y dar con la felicidad. Perseguirla, sin saber que no es lo único que puede aportar un sentido a nuestra existencia.
Esto demuestra que no debemos aferrarnos a unos cánones que nos dan y nos presentan como el camino, la vía hacia la felicidad.
La vida no tiene sentido, lo reitero. Lo máximo que podemos hacer es dárselo nosotros mismos y además, a nivel terrenal y humano.
“Vuestra felicidad consiste en no necesitar la felicidad”, Séneca – Obras Completas
Breve e interesantísima declaración de Claudio Naranjo, psiquiatra chileno
La Muerte, La Parca, La Dama de la Guadaña, nombres que designan a la personificación del cese del proceso homeostático y en consecuancia, de la vida.
La carta número XIII del Tarot es la Muerte. El XIII es considerado un número de mal augurio por esta carta.
La muerte en su base es un proceso biológico, el último que realizamos mientras somos conscientes, el de estar consciente y dejar de estarlo definitivamente. Hay muchas causas que producen la muerte, ya sea de manera prematura, accidental, por enfermedad, homicidio, o causas naturales.
Lo curioso, lo increíble de la muerte es que es algo que nosotros no podemos vivir. Cuando somos y pensamos en la muerte, la muerte no es, cuando la muerte es, nosotros ya no somos. Es un proceso que no podemos experimentar, puesto que cuando lo hacemos, ya no somos conscientes de ello. Como he dicho, cuando la muerte existe, nosotros ya no lo hacemos.
Lo que a nosotros nos preocupa de una manera trascendental es que -a menos que se produzca por cualquier circunstancia adversa nos llega de manera inesperada y no natural- llegará siempre. Siempre habrá un final. Habrá un momento en el que ” nos iremos” y no volveremos, porque ya no seremos.
¿Qué es lo que nos aterra de la muerte? ¿Por qué se aparece ante nosotros con esa imagen tan inquietante? un reflejo de lo que serán nuestros propios huesos roídos por el paso de los años, los pocos restos de carne pútrida devorada por la descomposición pegados a las costillas y el cráneo. Esa imagen cadavérica se aparece ante nosotros y extiende su brazo esquelético, indicándonos con sus falanges flacas, su aliento fétido salido de una mueca que en otro tiempo podría haber sido una sonrisa, que algún día tendremos que volvernos como ella, que algún día seremos lo que ella es.
“Memento Mori”, del latín “Recuerda el morir” o ” Recuerda que debes morir”
Este simbolismo de la muerte es el que establece una relación más parecida con ese temor a desaparecer algún día. Sin embargo, la muerte no sólo va ligada al factor de inquietud existencial individual, si no al miedo de perder a otros. El dolor que supone el pensar, el experimentar el que un ser al que apreciábamos por unos factores u otros, desaparezca, no quede rastro de él salvo en el recuerdo.
Durante toda la historia, se ha interpretado el fenómeno de la muerte de muchas maneras. Acorde con la época medieval cristiana, la muerte era el medio a través del cuál uno lograba alcanzar la salvación eterna de su alma o la condenación, ya que este mundo sólo era un lugar de tránsito, un valle de lágrimas y de tentaciones materiales y carnales, en las que uno no debía caer para lograr el perdón de Dios el día de su muerte. Tras eso, surgió el tópico del ” Carpe Diem” o “Disfruta del instante”, una interpretación vitalista que afirmaba el derecho a disfrutar de las cosas terrenas debido a que el tiempo es efímero y algún día moriremos. Apología del ” polvo soy y en polvo me convertiré”
La muerte no diferencia a nadie, todos somos iguales ante ella, todos moriremos algún día.
En las culturas orientales, la muerte es aceptada con una naturalidad pasmosa, representa, sobretodo en el caso de las religiones, un puente para la salvación, el nirvana y la vida eterna. En oriente, el color de luto es el blanco y en la vida diaria, hasta nuestros días, siempre se ha tenido muy en cuenta mantener cierto respeto a los ancestros, ya que consideran que suponen una parte muy importante de ellos y les observan desde lo más alto, a lo que ellos aspiran cuando les llegue el momento.
El Nirvana, alcance del estado onírico perfecto, del éxtasis espiritual más absoluto al producirse la unión de nuestra alma con algo divino y ajeno, omnipotente, el súmmum.
Una Curiosa Costumbre: Fotografía Post-mortem
La Fotografía post-mortem se puso de moda en Europa durante los inicios de la propia fotografía, alrededor de 1839. Consistía en fotografiar a los muertos junto con sus familiares, maquillados, ataviados, simulando una situación de vida normal. Se les abrían los ojos o se les pitaban sobre los párpados para aparentar normalidad, aunque también era costumbre fotografiar a los niños y los bebés con los ojos cerrados, como si estuvieran sumidos en un dulce sueño del que supuestamente despertarían.
Mujer posando con su hijo
Chiquilla con sus muñecas
Padres posando con su hija fallecida
Hay quien lo tacharía de morboso hoy en día, con el tabú social hacia cualquier cosa relacionada con los muertos.Sien embargo opino que en cierto modo es curioso, no es más que otra metáfora, un reflejo del dolor y el anhelo que sentimos por el ser amado cuando desaparece, y en su lugar queda una ” carcasa vacía” que se desintegrará.
Soy escéptica frente a las teorías de vidas pasadas a partir de una continua reencarnación, al juicio final de la cristiandad, al nirvana espiritual que prometen las religiones de la cultura asiática hindú y cercana al medio oriente. Tampoco creo en universos paralelos ni niveles superiores o inferiores que se manifiesten de manera paranormal. La filosofía es una preparación casi moral, del individuo en sí, para concienciarse de que algún día tendrá que desaparecer y saber que su ser abandonará este mundo en un momento u otro.
Y sobretodo, aceptar que después de la muerte no hay nada, puesto que todas estas teorías que he ejemplificado son actitudes tendentes a la esperanza de pensar que nuestra vida ha tenido algún sentido, que no hemos vivido en vano. Aceptar que nos iremos y que no hay, ni habrá, nada más.
Reflexión de Hamlet acerca de la muerte. A falta de entendedores, dejo la traducción de la obra original.
“Sepulturero 1º
Yo amé en mis primeros años,
dulce cosa lo juzgué;
pero casarme, eso no,
que no me estuviera bien.
Hamlet
Qué poco siente ese hombre lo que hace, que abre una sepultura y canta.
Horacio
La costumbre le ha hecho ya familiar esa ocupación.
Hamlet
Así es la verdad. La mano que menos trabaja, tiene más delicado el tacto.
Sepulturero 1º
La edad callada en la huesa
me hundió con mano cruel,
y toda se destruyó
la existencia que gocé.
Hamlet
Aquella calavera tendría lengua en otro tiempo, y con ella podría también cantar… ¡Cómo la tira al suelo el pícaro! Como si fuese la quijada con que hizo Caín el primer homicidio. Y la que está maltratando ahora ese bruto, podría ser muy bien la cabeza de algún estadista, que acaso pretendió engañar al Cielo mismo. ¿No te parece?
Horacio
Bien puede ser.
Hamlet
O la de algún cortesano, que diría: felicísimos días, Señor Excelentísimo, ¿cómo va de salud, mi venerado Señor? Ésta puede ser la del caballero Fulano, que hacía grandes elogios del potro del caballero Zutano, para pedírsele prestado después. ¿No puede ser así?
Horacio
Sí, señor.
Hamlet
¡Oh! Sí por cierto, y ahora está en poder del señor gusano, estropeada y hecha pedazos con el azadón de un sepulturero… Grandes revoluciones se hacen aquí, si hubiera en nosotros, medios para observarlas… Pero, ¿costó acaso tan poco la formación de estos huesos a la naturaleza, que hayan de servir para que esa gente se divierta en sus garitos con ellos?… ¡Eh! Los míos se estremecen al considerarlo.
Sepulturero 1º
Una piqueta
con una azada,
un lienzo donde
revuelto vaya,
y un hoyo en tierra
que le preparan:
para tal huésped
eso le basta.
Hamlet
Y esa otra, ¿por qué no podría ser la calavera de un letrado? ¿Adónde se fueron sus equívocos y sutilezas, sus litigios, sus interpretaciones, sus embrollos? ¿Por qué sufre ahora que ese bribón, grosero, le golpee contra la pared, con el azadón lleno de barro?… ¡Y no dirá palabra acerca de un hecho tan criminal! Éste sería, quizás, mientras vivió, un gran comprador de tierras, con sus obligaciones y reconocimientos, transacciones, seguridades mutuas, pagos, recibos… Ve aquí el arriendo de sus arriendos, y el cobro de sus cobranzas; todo ha venido a parar en una calavera llena de lodo. Los títulos de los bienes que poseyó cabrían difícilmente en su ataúd. Y, no obstante eso, todas las fianzas y seguridades recíprocas de sus adquisiciones no le han podido asegurar otra posesión que la de un espacio pequeño, capaz de cubrirse con un par de sus escrituras… ¡Oh! ¡Y a su opulento sucesor tampoco le quedará más!
Horacio
Verdad es, señor.
Hamlet
¿No se hace el pergamino de piel de carnero?
Horacio
Sí señor, y de piel de ternera también.
Hamlet
Pues, dígote, que son más irracionales que las terneras y carneros, los que fundan su felicidad en la posesión de tales pergaminos. Voy a tramar conversación con este hombre. ¿De quién es esa sepultura, buena pieza? (200)
Sepulturero 1º
Mía, señor
y un hoyo en tierra
que le preparan:
para tal huésped
eso le basta.
Hamlet
Sí, yo creo que es tuya porque estás ahora dentro de ella… Pero la sepultura es para los muertos, no para los vivos: con que has mentido.
Sepulturero 1º
Ve ahí un mentís demasiado vivo; pero yo os le volveré.
Hamlet
¿Para qué muerto cavas esa sepultura?
Sepulturero 1º
No es hombre, señor.
Hamlet
Pues bien, ¿para qué mujer?
Sepulturero 1º
Tampoco es eso.
Hamlet
Pues ¿qué es lo que ha de enterrarse ahí?
Sepulturero 1º
Un cadáver que fue mujer; pero ya murió… Dios la perdone.
Hamlet
¡Qué taimado es! Hablémosle clara y sencillamente, porque si no, es capaz de confundirnos a equívocos. De tres años a esta parte he observado cuanto se va sutilizando la edad en que vivimos… Por vida mía, Horacio, que ya el villano sigue tan de cerca al caballero, que muy pronto le desollará el talón. ¿Cuánto tiempo ha que eres sepulturero?
Sepulturero 1º
Toda mi vida, se puede decir. Yo comencé el oficio, el día que nuestro último Rey Hamlet venció a Fortimbrás.
Hamlet
¿Y cuánto tiempo habrá?
Sepulturero 1º
¡Toma! ¿No lo sabéis? Pues hasta los chiquillos os lo dirán. Eso sucedió el mismo día en que nació el joven Hamlet, el que está loco y se ha ido a Inglaterra.
Hamlet
¡Oiga! ¿Y por qué se ha ido a Inglaterra?
Sepulturero 1º
Porque…, porque está loco, y allí cobrará su juicio; y si no le cobra a bien que poco importa.
Hamlet
¿Por qué?
Sepulturero 1º
Porque allí todos son tan locos como él, y no será reparado.
Hamlet
¿Y cómo ha sido volverse loco?
Sepulturero 1º
De un modo muy extraño, según dicen.
Hamlet
¿De qué modo?
Sepulturero 1º
Habiendo perdido el entendimiento.
Hamlet
Pero, ¿qué motivo dio lugar a eso?
Sepulturero 1º
¿Qué lugar? Aquí en Dinamarca, donde soy enterrador, y lo he sido de chico y de grande, por espacio de treinta años.
Hamlet
¿Cuánto tiempo podrá estar enterrado un hombre sin corromperse?
Sepulturero 1º
De suerte que si él no corrompía ya en vida (como nos sucede todos los días con muchos cuerpos galicados, que no hay por donde asirlos), podrá durar cosa de ocho o nueve años. Un curtidor durará nueve años, seguramente.
Hamlet
¿Pues qué tiene él más que otro cualquiera?
Sepulturero 1º
Lo que tiene es un pellejo tan curtido ya, por mor de su ejercicio, que puede resistir mucho tiempo al agua; y el agua, señor mío, es la cosa que más pronto destruye a cualquier hideputa de muerto. Ve aquí una calavera que ha estado debajo de tierra veintitrés años.
Hamlet
¿De quién es?
Sepulturero 1º
Mayor hideputa, ¡loco! ¿De quién os parece que será?
Hamlet
¿Yo cómo he de saberlo?
Sepulturero 1º
¡Mala peste en él y en sus travesuras!… Una vez me echó un frasco de vino del Rhin por los cabezones… Pues, señor, esta calavera es la calavera de Yorick, el bufón del Rey.
Hamlet
¿Ésta?
Sepulturero 1º
La misma.
Hamlet
¡Ay! ¡Pobre Yorick! Yo le conocí, Horacio…, era un hombre sumamente gracioso de la más fecunda imaginación. Me acuerdo que siendo yo niño me llevó mil veces sobre sus hombros… y ahora su vista me llena de horror; y oprimido el pecho palpita… Aquí estuvieron aquellos labios donde yo di besos sin número. ¿Qué se hicieron tus burlas, tus brincos, tus cantares y aquellos chistes repentinos que de ordinario animaban la mesa con alegre estrépito? Ahora, falto ya enteramente de músculos, ni aún puedes reírte de tu propia deformidad… Ve al tocador de alguna de nuestras damas y dile, para excitar su risa, que porque se ponga una pulgada de afeite en el rostro; al fin habrá de experimentar esta misma transformación… Dime una cosa, Horacio.
Horacio
¿Cuál es, señor?
Hamlet
¿Crees tú que Alejandro, metido debajo de tierra, tendría esa forma horrible?
Horacio
Cierto que sí.
Hamlet
Y exhalaría ese mismo hedor… ¡Uh!
Horacio
Sin diferencia alguna.
Hamlet
En qué abatimiento hemos de parar, ¡Horacio! Y ¿por qué no podría la imaginación seguir las ilustres cenizas de Alejandro, hasta encontrarla tapando la boca de algún barril?
Horacio
A fe que sería excesiva curiosidad ir a examinarlo.
Hamlet
No, no por cierto. No hay sino irle siguiendo hasta conducirle allí, con probabilidad y sin violencia alguna. Como si dijéramos: Alejandro murió, Alejandro fue sepultado, Alejandro se redujo a polvo, el polvo es tierra, de la tierra hacemos barro… ¿y por qué con este barro en que él está ya convertido, no habrán podido tapar un barril de cerveza? El emperador César, muerto y hecho tierra, puede tapar un agujero para estorbar que pase el aire… ¡Oh!… Y aquella tierra, que tuvo atemorizado el orbe, servirá tal vez de reparar las hendiduras de un tabique, contra las intemperies del invierno… Pero, callemos… hagámonos a un lado, que… sí… Aquí viene el Rey, la Reina, los Grandes… ¿A quién acompañan? ¡Qué ceremonial tan incompleto es éste! Todo ello me anuncia que el difunto que conducen, dio fin a su vida con desesperada mano… Sin duda era persona de calidad… Ocultémonos un poco, y observa.”
Realidad: La idea común dada sobre este concepto es la de todo aquello que existe, independientemente de la conciencia del ser humano. Sin embargo, de un modo “más humano”, la realidad incluye todo lo que es perceptible, analizable y comprensible por la ciencia, la filosofía o cualquier otro sistema de análisis. La realidad, es lo opuesto a lo posible y/o aparente ya que lo último puede ser y lo primero, es.
Se consideran dos tipos de realidad:
—> Realidad General, aquella que está determinada por grandes grupos de poder, quienes dictaminan qué es en el mundo real.
—> Realidad Subjetiva, aquella que se genera desde la mente del propio individuo y viene influida por factores externos e internos.
Sin embargo, todo lo que uno percibe como realidad es subjetivo, ya que cada persona posee una percepción distinta a cualquier otro individuo del mundo. Las mayorías delimitan lo que es real y lo que no, lo que nos lleva a pensar que, a pesar de haber unas bases ya establecidas, un factor común en todas las percepciones que es considerado como el principio real universal, a su vez la percepción individual logra que cada sujeto obtenga su propia forma de interpretar las cosas.
A mi argumentación añadiré la prueba de dos anotaciones que yo misma realicé en mi cuaderno en distintas situaciones, en lo que a priori, mi percepción de la realidad, no había cambiado. Ambas fueron escritas en un momento de indagación personal sin embargo, algo tan insignificante como la variación de la situación emocional hace que estas dos anotaciones sean completamente opuestas en cuando a inclinaciones ideológicas filosóficas.
La primera, la escribí en una situación emocional casi de crisis, tras echar un vistazo rápido a todos mis compañeros de clase:
” Una delgada línea de ilusiones separa un día de otro. El sueño es lo que nos hace percatarnos de que lo que vivimos en el pasado, desde que nos levantamos la última mañana, no es real.
En contraste con esta otra, escrita durante una clase de filosofía – de las primeras- en la que tratamos el saber científico:
“Aceptar la realidad física a pesar de tus propias creencias y principios. Ahí reside la fuerza científica”
Totalmente opuestas, y sin embargo, mis inclinaciones continúan siendo las mismas, estancadase n un punto medio hasta que un factor interno provocado por otro externo haga que me incline hacia un lado u otro. Esto demuestra efectivamente que la percepción de cada individuo es enteramente subjetiva.
“Realidad: El peor juego de todos los tiempos” Imagen cómica que ironiza el concepto de realidad a partir del de realidad virtual.
Verdad: El concepto de verdad pretende dar a entender la fidelidad objetiva hacia la realidad de un elemento, un acto o un hecho, ya sea natural o humano. Tras haber dado esa definición de la realidad, opino que la verdad también es subjetiva, en cierto modo. Por ello, hay distintos puntos de vista de la verdad:
—> Desde el punto de vista Científico, basado en la evidencia como único principio válido y con justificación real y verdadera
—> Desde el punto de vista Lingüístico, ya que el lenguaje es expresión, y de algún modo necesita expresarse la verdad
—> Desde el punto de vista Antropológico, ya que por naturaleza el hombre prefiere la verdad antes que caer en el error o la duda
—> Desde el punto de vista Sociológico, la viva dmostración histórica del comportamiento humano ante la verdad y la falsedad – aprecio de la primera, condena de la segunda-
Así mismo, hay distintos criterios de Verdad:
—> Por la Evidencia: Según este criterio, una oración es verdad desde el punto de vista lingüístico cuando concuerda y coincide con la propia realidad.
—> Por Deflación: La verdad es una propiedad de los portadores de la verdad, tal y como el rojo es una propiedad de la manzana, por ejemplo.
—> Por Coherencia: Algo es verdadero cuando es coherente con el contexto que lo rodea, una adecuación con un sistema de reglas. “3+5=8″, esto es verdad según las reglas de la matemática elemental.
—> Por Consenso: La verdad es cualquier cosa acordada por un grupo específico una percepción mayoritaria.
—> Por Pragmatismo: Algo es verdad si a la praxis resulta útil, si la acción de la proposición emitida se lleva a cabo de una manera física y práctica.
La ejemplificación de la Relación entre los Conceptos de Verdad y Realidad: El Show de Truman
Cartel promocional de la película
“El Show de Truman” o The Truman’s Show, en inglés, es una película del año 98 dirigida por Peter Weir y protagonizada por Jim Carrey y Ed Harris entre otros. La historia gira en torno a Truman Burkman, un hombre alrededor del cual se ha construído un show de televisión. Me explico: Truman Burkman estuvo vigilado por cámaras antes incluso de nacer, mientras estaba en el útero de su madre. Esto fue debido a que lo eligieron para protagonizar algo nunca visto dentro del mundo de la televisión: un programa emitido durante las 24 horas diarias que mostraría sin ningún tipo de tapujo toda la vida de este individuo. Sin embargo, nadie está dispuesto normalmente a que violen su intimidad de esa manera durante toda su vida, por lo que Truman no es consciente de que todo lo que ha conocido durante su vida es un plató de televisión con actores y decorados que se encargan de recrear el ambiente a simple vista corriente de la ciudad de Seahaven. Vive en una pequeña ciudad construida dentro de una cúpula pintada y capaz de recrear x condiciones climáticas. El equipo directivo del programa, entre ellos Christof, el cerebro de la operación, observan el escenario desde la falsa luna – Curiosa simbología, puesto que la luna es identificada como la representación de la sensibilidad y las emociones del ser humano-
El actor Ed Harris, interpretando a Christof. El nombre de este hace alusión a “Cristopher”, el que transporta al mesías. La simbología se debe a que es él quien manipula y dirige la vida del protagonista.
Sin embargo, por algunos deslices técnicos del programa, Truman comienza a darse cuenta de que ocurre algo raro en torno a sí y aumenta su capacidad de observación. Se percata de que cada día de su vida parece una fotocopia del anterior, el mismo coche que pasa siempre por la misma calle a la misma hora, las mismas personas que le dan los buenos días de la misma manera y a la que él responde igual…
Truman comienza a tratar de variar el rumbo de las cosas, como tratar de salir de viaje, probando que efectivamente, todo gira en torno a él, puesto que todo se pone en contra suya ante esa intención de abandonar Seahaven.
En la película se nota cierto atisbo de amor por parte de Christof. Una relación unidireccional – hasta en final- de Creador-Creación
Finalmente, un día consigue engañar a las cámaras y sale con una barca hacia el falso mar. Christof, furioso, crea una toermenta con la intención de volcar la barca de Truman, sin embargo, ante la persistencia de este, se ve obligado a detenerla. Al cabo de un tiempo, Truman se sobresalta cuando la proa se empotra contra la cúpula pintada, descubriento unas escaleras que llevan a una puerta.
Cuando Truman está a punto de abrirla y abandonar la falsedad de ese mundo que fue construido para él, Christof enciende el micrófono y le habla a Truman. Esta escena hace alusión al creador hablándole a la creación. Le advierte de que lo que va a encontrar fuera no es mucho mejor que lo que él tenía en su mundo. Por respuesta, “el héroe” abre la puerta y se marcha. – Referencia al punto de vista de verdad antropológico. Truman prefiere la verdad a continuar en una mentira aparentemente real-
Famoso epílogo. Truman pronuncia su frase estrella mientras abre los brazos mirando hacia el cielo: ” Buenos días, y por si no volvemos a vernos…¡Buenos días, buenas tardes y buenas noches!”
Truman, homófonamente en inglés se interpretaría como ” true man”, en castellano ” Hombre Verdadero”
La recomiendo, personalmente me gustó mucho, además de ser muy explicativa y de incitar a mover las neuronas.
La película recuerda a cierto corto que se realizó a finales de los noventa y que habremos visto un par de veces en clase, es algo similar a El Show de Truman ” a la española”, muy interesante y entretenido, por si queréis verlo, cuelgo la primera y la segunda parte aquí mismo
El triángulo es un polígono de tres lados según los cuales puede clasficarse en: equilátero – todos los lados iguales-, isósceles – dos lados iguales, uno desigual, o escaleno – todos los lados desiguales-.
¿El triángulo existe porque lo pensamos o lo pensamos porque existe?
Primero he de mostrar mi opinión personal respecto a esto: el triángulo, como tal, existe porque lo pensamos. El triángulo es una figura que deriva de la rama matemática de la geometría, que consiste en desarrollar las propiedades de ciertas figuras presentes en el espacio, por lo que es, como tantas otras, una ciencia humana que exige interpretación y lógica.
El concepto de triángulo es algo totalmente ideado por nosotros mismos. El concepto de triángulo existe como tal porque somos nosotros quienes lo hemos creado a partir de un elemento ya existente. En el universo existen cuerpos con forma definida o amorfos, es decir, sin ella.
Hace tiempo, escribí algo en mi cuaderno de anotaciones personales que es relacionable con esta cuestión:
” LA RELACIÓN DE LAS MATEMÁTICAS
Los números son la expresión de la naturaleza. Al igual que las letras son la expresión de la misma, junto con el alma humana, la mente y de moral, utilizadas para expresar un mensaje comprensible en el ámbito social. La matemática es la más pura expresión analítica -matemáticamente hablando, valga la redundancia-, para entender a los números, hace falta mirarlos como si uno descifrara una agrupación de letras que componen una palabra para expresar un mensaje. Todo consiste en la interpretación de los códigos y símbolos que demuestran la inteligencia de las distintas formas de existencia”
Lo que quiero decir con esto es que todo en nuestro universo está nombrado y clasificado por nosotros, un concepto es la agrupación de otros conceptos existentes, únicamente somos los responsables de darles el nombre a las cosas, establecemos relaciones, en eso se basa la lógica.
El concepto de triángulo siempre será una relación realizada por nuestra parte para designar a algo presente de manera irregular en el universo. Como he dicho, la geometría es sólo un código. Un código es una expresión. la expresión es comunicación. Y la comunicación es un acto totalmente humano.
Me tomo la libertad de añadir cierta imagen del blog de otro compañero de curso, Diego Vaquero, que ha hecho una genial ejemplificación visual de mi argumento desintencionadamente. Visitad su blog, está muy bien: http://fyc1diegovaquero.wordpress.com
Platón elaboró una alegoría acerca de la cuestión de percepción de la realidad, basándose en la reclusión de x personas en una caverna donde su concepción del mundo se basa únicamente en las sombras que ven proyectadas en una pared.
A lo que Platón se refería con esto, es que estamos sometidos a un condicionante perceptivo. Es decir, que estamos limitados a guiarnos únicamente por lo que conocemos, ya que es lógicamente imposible conocer aquello que no sabemos. En otras palabras, podemos desarrollar lo que sabemos, pero no podemos hacer una estimación sobre algo que ni siquiera sabemos si existe. Cuando una persona perteneciente a ese grupo x de personas piensa que tal vez sea posible que exista otro nivel más, una realidad paralela a esa, un universo mayor, es cuando esa persona ha dado un paso hacia “descubrir la verdad”.
Con esto me refiero a que esa persona manifiesta una inquietud filosófica. Se planteó la pregunta ” ¿Hay algo más?”. Y no sólo eso. El plantearse esa pregunta, el mero hecho de querer responderla, además de inquietud y curiosidad muestra un desarraigo por el mundo que percibe en ese momento, una ausencia de miedo al descubrir que es posible que ese mundo sólo sea un límite impuesto y si investiga, puede descubrir la verdad. Entramos entonces en la disyuntiva de si uno quiere perseguir la verdad o conformarse con lo que tiene -que le supone una estabilidad – y no saber más.
Vídeo que nos puso nuestra profesora en una de las clases: explicativo, aunque a partir del minuto 3:13 se desmadra y poco tiene que ver.
The Matrix: Una Ejemplificación de la Caverna
The Matrix es una película estadounidense del año 99, escrita y dirigida por los hermanos Wachowski y seguida de dos secuelas más. La palabra “Matrix”, en inglés, quiere decir ” Matriz”. Esto podría hacer alusión a la metáfora de la película, situando al “mundo real” como una matriz construida por las máquinas. Esto explicaría bien la cita ” Salir de Matrix”, salir de la matriz que impide tu conocimiento de la realidad y el mundo.
The Matrix narra la historia de un informático, Neo, quien a través de sus códigos informáticos comienza a sospechar que hay un mundo más allá del que conocemos. Al indagar, entra en contacto con un grupo de personas pertenecientes a esa realidad que Neo considera paralela, y a través de Morfeo, con la ayuda de Trinity y su equipo, descubre la verdad: el mundo que él tomaba por real es sólo un programa informático dominado por las máquinas que ahora nos gobiernan a todos. Neo elige salir de Matrix, nombre que se le da a ese programa informático, y ayudar a los otros humanos a luchar contra la tiranía de las máquinas.
The Matrix es una de las ejemplificaciones de la alegoría de la Caverna de Platón más claras. Un exceso de alarde de efectos especiales y excesiva ciencia ficción para mi gusto, pero desde luego, uno de los medios más eficaces para hacer entender a toda persona este mito – aunque podría decirse que es incluso más simple en su estado teórico, en la película el factor de la presencia de la ciencia ficción lo retuerce- “Cultivo” de humanos, la Matriz en la que las personas creadas por máquinas se desarrollan, teniendo en sus mentes el programa informático que reproduce la realidad en la que ellos creen vivir.
En Matrix además se trata otro punto referente a la alegoría de la Caverna de Platón, que, según creo, este no estimó, porque la filosofía que quería transmitir no era esa. Según la película, una vez que tienes la capacidad de salir de esa realidad que te está engañando, tienes el poder de controlarla. Se escudan en que la realidad, Matrix, es un programa informático, cuyos códigos son alterables, pero haciendo el símil con la alegoría original, se traduce en eso.
Neo detiene las balas, puede controlar los códigos de Matrix, por tanto, es una virtualidad que está sometida a su voluntad.
Otra ejemplificación de esta alegoría – la cual prefiero, me gusta más- es la de la Película de “El Show de Truman”, de la cual hablaré más adelante.
Y esto enlaza con la siguiente cuestión: ¿El Triángulo existe porque lo pensamos, o lo pensamos porque existe?
En la primera clase de filosofía, como tal, se me colocó ante los ojos, sobre una banqueta, una manzana y cierta figura geométrica que podríamos definir como cubo – nótese el punto irónico debido a la discusión que se desarrolló en clase, por parte de otras opiniones que no estaban de acuerdo con afirmar que en efecto, esa figura tridimensional era un cubo-
Me pidieron que escribiera qué era lo que sabía de aquellos dos objetos, qué era lo que podía asegurar que conocía de ellos a la perfección. El saber, según se comentó durante la propia clase, es la afirmación más radical y que por tanto tiene ligado a ella la condición de un margen de error nulo en cuanto a opinión y conocimiento del concepto al que se refiere.
¿Qué se sabe a ciencia cierta de estos dos objetos? Lo dejé claro, lo primero es que estaban presentes en el espacio desde el que yo los observaba. Básicamente, estaban presentes, existían, poseían una presencia física a pesar de no poseer una presencia vital – en el sentido mental de la palabra, una conciencia moral inteligente, con la que pensar, un cerebro con el que desarrollar ideas y pensamientos aparte de los instintos naturales-. Sin embargo, si voy más lejos puedo decir que esos dos elementos, además de contar con una presencia física, cuentan con un concepto, es decir, una idea que nosotros poseemos de ellos, la consciencia de su existencia, de sus “usos”. En su día, ya nos encargamos de preguntarnos qué eran aquellos dos elementos, qué eran en sí mismos, cuál era su naturaleza *Marco Aurelio, “Meditaciones“* – o quizás tal vez no, y he ahí una idea equivocada sobre el concepto que hoy día tenemos de ellos, quién sabe- Y según ese análisis, fuere superficial o profundo, dotamos a esos objetos con una relación de interacción entre ellos y nosotros, sobretodo para dar constancia de que están aquí.
Y eso me enlaza hacia el siguiente tema que tratamos en filosofía. Lo que distingue al ser humano por encima del resto de las especies habitantes en esta tierra, es una facultad interactiva con el medio mucho más elevada que la del resto de las criaturas. Con esto me refiero a que el ser humano, como cualquier otro animal, tiene ciertos instintos a seguir – aunque ahora cada vez menos, el hombre está olvidando su condición natural- y ciertas funciones vitales a cumplir para su supervivencia, sin embargo, posee una capacidad intelectual muy elevada, tanto como para plantearse cuestiones que le llevan a observar el medio que le rodea, a preguntarse cómo es, su origen y existencia, por qué está en él y de qué manera puede afectarle. Esa inquietud, ese origen de la pregunta es lo que ha llevado a las personas a alzarse por encima de la naturaleza, y establecerse como especie dominante y controladora de todas las demás para sus objetivos y fines, entre los cuales sospecho que inicialmente se encontraba un irrefrenable deseo y mira orientado hacia el progreso y al desarrollo personal y externo socialmente hablando. Esa primera pregunta, es la que llevó a la especie humana a establecer el método científico, proceso mediante el cual, ese ansia por conocer, comprender y emprender se ha canalizado mediante la ciencia, un campo del conocimiento exclusivamente dedicado a la investigación, al desarrollo inicial de una hipótesis basada en algo de lo que ya se tenía constancia, para establecer una teoría, aplicable en algún punto en concreto del universo bajo x condiciones, o una ley, aplicable en cualquier parte del universo sin tener por qué contar con la intervención de unos factores predeterminados. La pregunta planteada fue: ¿qué fue primero, la hipótesis o la observación?
Cuando decimos “observación” obviamente nos estamos refiriendo al trabajo de campo, a la atención especialmente prestada al concepto del cual anteriormente hemos formulado una hipótesis. Nos referimos a ese ojo crítico y objetivo con el que se pretende estudiar una cosa, y averiguar de qué manera puede cumplir o no las afirmaciones expuestas en nuestra hipótesis. Por tanto, ¡está claro que uno debe primero formular una hipótesis acerca de algo! ¡El interés manifestado hacia ese algo en especial no puede ser catalogado como observación, ya que es un interés aplicable a prácticamente todo, que no requiere un trabajo ni esfuerzo especial de ningún tipo!
Como dije antes, esa capacidad de desarrollo de una idea, de un conocimiento, es lo que nos hace humanos. La curiosidad está integrada en nuestra visión del medio, es algo que en un principio nos fue añadido de serie en nuestro comportamiento social. Quizas el fundamental problema viene cuando al olvidar su condición natural, distraído por su propio progreso y avance, el hombre olvida su intención inicial y comienza a desaparecer su interés por conocer la esencia misma de las cosas, comprenderlas, desvelar todas las incógnitas. La distracción. La ceguera. La Caverna.